English below*

En 2005, Rosalind Krauss escribió Un Viaje por el Mar del Norte: El Arte en la época de la condición postmedia, donde el enfoque de hibridación -implementado particularmente en el lenguaje de la instalación- implicaba una disolución del arte en la lógica capitalista. En los últimos años, la aparición y difusión de nuevas herramientas de (re)producción, utilizadas tanto por la esfera comercial como por la esfera artística, actualizan esta observación llevando a reconsiderarlo desde la perspectiva de la reproducibilidad, cuestionando la obra única.

Still Life, o naturaleza muerta, se define a través de un conjunto de pantallas de móviles rotas recuperadas -que niegan su estatus como imagen figurativa debido a su ruptura la cual genera una abstracción- se establece un reflejo de los modos de producción y consumo de la sociedad contemporánea, donde, a partir de su acumulación y disposición lineal mediante la presión de los sargentos -que evita la obra caiga al suelo y colapse su significado- se representa una recontextualización de un artículo de consumo cuando ya ha cumplido su misión y se encuentra obsoleto, inútil y lejos de un sistema de producción, estableciendo un nuevo significado a partir de una narrativa basada en la imponente físicidad de un conjunto de pantallas de móviles rotas frente a una sociedad desmaterializada y la opresión que ejerce el entorno digital y el capitalismo sobre el ser humano, además de la dependencia casi absoluta y vital en la experiencia diaria de nuestra propia comunidad.

Pantallas de móviles y sargentos de obra.

Medidas variables.

2019

_

In 2005, Rosalind Krauss wrote A Voyage on the North Sea: Art in the Age of the Post-Medium Condition, where the approach of hybridization -implemented particularly in the language of installation- implied a dissolution of art in capitalist logic. In recent years, the appearance and diffusion of new (re)production tools, used both by the commercial and by the artistic sphere, update this observation leading to reconsidering it from the perspective of reproducibility, questioning the unique artwork.

Still Life is defined through a set of recovered broken screens of mobile phones -which deny their status as a figurative image due to their rupture which generates an abstraction- as a reflection of the modes of production and consumption of contemporary society, where, with its accumulation and linear disposition through the pressure of the sergeants -which avoids the work falls to the ground and collapse their meaning- represents a recontextualization of a consumer article when it has already fulfilled its mission and it is obsolete, useless and far from a production system, establishing a new meaning based on a narrative based on the imposing physicality of a set of broken mobile screens in front of a dematerialized society and the oppression of the digital environment and capitalism on the human being, in addition to the almost absolute and vital dependence on the daily experience of our own community.

Mobile phone screens and F-clamps.

Variable dimensions.

2019